Yo miro al vacío y veo justamente eso: el vacío. Cada cosa es lo que es y no se puede cambiar. El vacío es el vacío, el amor es el amor, la amistad es la amistad. Y así todo es lo que es. El otro día me puse a hablar con una sombra. La sombra me hizo reflexionar con todo lo que había estado haciendo y pensando en estos últimos días.
Si te tirás al mar te mojás, si vas muy abajo te enredás con las algas. Si te enredás con las algas no escapás. Y si no escapás te morís. Y ahí termina todo. No hay vuelta que darle. Cada cosa es como es, y cada cosa lleva a otra. Simplemente es así.
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